Falleció recientemente Tato Reyes, uno de los grandes aficionados de la isla de Tenerife y uno de los puntales del partido de Güímar.
En 2011 le dediqué este artículo:
Falleció recientemente Tato Reyes, uno de los grandes aficionados de la isla de Tenerife y uno de los puntales del partido de Güímar.
En 2011 le dediqué este artículo:
Hace una semana falleció, a edad provecta, Añón León, aficionado muy querido de la isla de La Palma, donde hizo temporadas magníficas como cuidador a lo largo de los años 60 y 70. Casteaba también, con sus hermanos Maso y José, y además era una persona excelente, sencillo y de un talante afable. Muchas historias hubiera podido contar, siendo una lástima que yo, tras la muerte de José Luis Melquiades, haya dejado de ir a La Palma, ya que Añón habría sido un capítulo infaltable en un libro de testimonios gallísticos de aquella isla a lo largo de los últimos sesenta o setenta años. Y es que Añón, aún muchacho, no solo se inició en gallos nada menos que con don Pepe Melquiades, el hombre que más sabía de gallos (junto con don Saturnino) en todo ese hervidero gallístico que era y es la zona de La Banda, sino que fue corredor de Pancho en el partido tinerfeño de San Cristóbal, lo cual significaba graduarse en la mejor cátedra gallística que existía a nivel mundial.
Con su hermano o solo, ya hizo temporadas memorables a fines de los años 60 y principios de los 70, en particular las de 1968, 1969 y 1970 en Tazacorte y las de 1972, 1974 y 1976 en Los Llanos, todas ellas victoriosas. Retirado en los años 80, aún volvió en 1997, cuando, de nuevo al mando del partido bagañete, consiguió doblegar al invencible Quico Acosta.
En las temporadas de 1969, 1970 y 1976, llevó gallos a la isla de Tenerife, haciendo un gran papel, sobre todo en la de 1969 ante Pablo Amador en su feudo del Norte, peleas electrizantes de que hemos hablado con detalle aquí mismo; en la de 1970 le ganó a San Cristóbal por 4-2 y una tabla y empató a 3 con La Espuela, donde cuidaba Domingo Prieto, y en la de 1976 le ganó por 4-1 y dos tablas a su paisano Miguel Acosta, que estaba en el Norte. En próximas comunicaciones abordaremos sus temporadas del 73 y el 74, ya que dispongo de algunos programas de ellas (la del 72 ya ha sido comentada también, aquí).
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Hoy nos centramos en un pequeño álbum fotográfico de nuestro tan estimado Tiranión León Sánchez, que era su nombre completo.
En la primera imagen, es aún un muchacho, y aparece con Zacarías Castro y Arnoldo Pérez, quien se convertiría en otro gran cuidador de Los Llanos. La foto debe ser en la gallera de su pueblo, cuando estaban a las órdenes de don Pepe Melquiades, a mediados de los años 50:
El programa ofrece para mí el interés de ser el único que paso a tener de dicha temporada por lo que respecta a la contrata de ocho jornadas que se celebró entre los partidos de Güímar y el Norte. Si hay un año dorado de la afición sureña es sin duda este, ya que no solo Güímar derrotó al Norte sino el partido Sur al de La Espuela. ¿Quiénes cuidaban en estos dos partidos güimareros? Nada menos que Pablo Amador en Güímar y Domingo Prieto en el Sur, dos de los más preclaros discípulos del "Músico", que hacía años tenían sus partituras ya bien aprendidas.
Gonzalo Alberto, inolvidable motor de la afición güimarera durante décadas, y que si existe justicia poética estará casteando gallos en los parajes celestiales, recordaba siempre con entusiasmo el fulgurante paso por la gallera de Pablo Amador (Paolo, lo llamaba él caprichosamente). Delante tuvo un partido más poderoso y que cuidaba Anastasio Acosta, su ayudante en el partido de San Cristóbal durante las temporadas de 1966 y 1967 y a quien se había enfrentado ya en 1974, suspendiéndose las riñas entre Norte y La Espuela por un problema de pesas, que es lo que explica que en este año "extraño" La Espuela y el Norte peleen con los partidos de Güímar, saliendo ambos mal parados y demostrándose una vez más la importancia del cuidador de categoría, capaz de sobreponerse a una casa de gallos más potente, como había demostrado Pancho en muchas ocasiones y sobre todo en las temporadas en que estuvo al frente de Triana y de La Espuela.
En la primera jornada, Güímar obtiene una mantilla y en la segunda amplía la ventaja a siete riñas, pero luego el Norte logró reducir a tres riñas, que Pablo dejará finalmente en cuatro, por lo que se vio una temporada emocionante. En esta jornada quinta pelearon dos gallos que ganarían en total tres riñas: el colorado de Aquilino Pérez Peraza por Güímar y el de los señores Acevedo por el Norte. Otro gran gallo tuvo Anastasio: "el Rubio" del aficionado orotavense Pepito el Canario (José González Pérez), que ganó otras tres. Aunque la siguiente jornada se anuncia también en el Parque de San Francisco, suponemos que algunas jornadas se celebrarían en el Cine Los Ángeles de Güímar, pertenencia de Jaime Almeida, eterno aficionado de aquella localidad.
| Pablo Amador recreándose en uno de sus gallos |
| Alejandro Niz y Adolfo Santana brindaron grandes temporadas a la afición conejera |
En su entrada del diccionario, hay que añadir un par de datos. El primero se refiere a la extraordinaria temporada contra Pedro Dorta en Tenerife, cuidando este en el partido Sur de Santa Cruz y "el Foño" en La Espuela. Ganó Pedro Dorta por una riña, pero debe señalarse que en La Espuela comenzó Antonio Salud, y que cuando cogió "el Foño" el partido tenía 6 riñas en contra. En segundo lugar, supimos que "el Foño" estuvo como ayudante de Pepe Palmero en el partido de Abajo, la primera de las tres gloriosas temporadas de Pepe en este partido. Quizás empezó también la segunda, por lo que ya estamos en 1954, una fecha en que ya poco le quedaba de vida.
Las dos temporadas del "Foño" contra Pancho en Santa Cruz de La Palma se cuentan entre las mejores de todos los tiempos en aquella isla. En la de 1945 ganó "el Foño" por 4 riñas, pero en la siguiente ya Pancho, sin novatadas, pudo sacarle nada menos que 19. Esta entrevista en el Diario de Avisos pertenece a esa segunda temporada, y aunque "el Foño" aún se muestra esperanzado, ya tiene una desventaja de 11 riñas, que no haría sino aumentarse.
En el año 1904 había muchos periódicos en Santa Cruz de La Palma, incluso más que en 1927, la temporada de que hablábamos hace una semana.
En El Heraldo volvía a firmar grandes crónicas Seyers, mientras que en Crónica Palmera lo hacían el Gallo de Pasión y el Gallo de San Pedro, siempre con muchos versos por medio.
Fue otra temporada de gallos de mucha fama, como "Brindis de Sala", "Etiqueta", "Brillante", "Papujo", "Pata de Palo", ·"Tabaiba", "Bólido", "Buen Vino" y "Guindilla". Se peleaban como de costumbre gallos de la Banda, pero también de Las Palmas. Una de las jornadas enfrentó al "Golfo" de cinco riñas de Aridane contra "Relámpago" de Las Palmas, que acabó con su trayectoria.
Sorprendente es la siguiente crónica del Gallo de la Pasión, ya que nos descubre haciendo trampas con la pesa nada menos que a don Pedro Cuevas Pinto, el principal aficionado del partido de Arriba. Pero la cosa se toma con humor y se resuelve a las buenas, al contrario de lo acostumbrado:
Peor fue en mis últimos años de aficionado ver, en la gallera del partido de La Espuela, cómo de pronto venían los gallos ya pesados del salón, sin que ningún aficionado de los antiguos ni rechistara. La "moda" no perduró, pero sí que me cuentan utilizan hoy pesas modernas, lo cual es una perfecta estupidez y otra patada a la tradición. No me opongo a innovaciones con sentido, y en este caso de las pesas qué mejor solución que seguir con el sistema de siempre y, para el caso de una duda, resolverla en un paripé con las pesas modernas.
También de Crónica Palmera es este recorte sobre un gallo huido. El Pitera a que se refiere es Manuel Pitera, famoso cuidador de Tazacorte, que le ganó en 1902 nada menos que al gran don Rafael Caballero, cuidando este en Los Llanos, su pueblo.
Por último, aunque ya lo hemos publicado una o dos veces, he aquí el antológico poema aparecido en Crónica Palmera el 2 de marzo, lleno de términos gallísticos. La mayoría siguen vigentes, otros ya no se usan (como "degüello de espuma", o sea un degüello superficial) y de alguno no tenemos ni idea (en concreto "descorbo").
Enlaces que hemos podido recuperar de nuestra página: Artículos . Adiciones y correcciones . "Y va de gallos" . * Texto de los cua...