sábado, 28 de diciembre de 2024

"Muchos mulatos"

Lou Dubois, un prestigioso autor francés de collages, me dedica este, muy divertido e inspirado seguramente en el envío que hace años le hice del folleto El Mulato:

viernes, 20 de diciembre de 2024

Juan Rodríguez Drincourt (1934-2024)

Falleció en el mes de agosto don Juan Rodríguez Drincourt, continuador de la afición gallística de su padre, don Ramón Rodríguez, uno de los más grandes casteadores que han tenido las islas. Personalidad sumamente distinguida, fue secretario del ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria durante más de treinta años, y con toda generosidad me aportó material y recuerdos impagables en la elaboración del Diccionario gallístico de Canarias, siendo imborrable para mí un encuentro que tuvimos en su casa de Ciudad Jardín junto a José Carlos García Artiles, hijo de otro legendario aficionado y continuador también de la afición paterna. 

A título de pequeño homenaje, reproduzco hoy la entrada que le dediqué en dicho diccionario (corregida en ciertos detalles y con algunas adiciones) y el magnífico artículo en que defendía con argumentos irrebatibles (excepto para los ignaros o los fanáticos) la tentativa de prohibición de las riñas que se perpetró a principios de los años 90.

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Rodríguez Drincourt, Juan. Hijo del gran casteador Ramón Rodríguez Marrero, continuó la afición de su padre convirtiéndose en uno de los más finos gallistas grancanarios de los años 80, y prosiguiendo su afición hasta la temporada de 1994. Nacido en París, donde, por su trabajo, pasaba su padre largas temporadas, y de madre francesa, se apasionó por los gallos desde la infancia, y de hecho ya en 1940 un gran melado de Villegas peleaba a su nombre. Asistió a las míticas temporadas que, a fines de los 40, pusieron frente a frente a los dos mejores galleros que ha tenido Canarias en toda su historia: Francisco Dorta y Pepe Palmero, conservando de ambos un recuerdo indeleble. Siguió teniendo gallos a su nombre, y entre ellos el legendario “Larraz”, uno de los mejores combatientes grancanarios del siglo XX, que peleó en el 57 y el 58.

Fallecido su padre en 1978, continuó con sus casteos en el mismo partido en que militaba finalmente, o sea Arucas. De una gallina cubana vieja de su padre y el giro verde de cinco riñas de Eduardo Pérez Ascanio que se había traído “el Pichón” para Arucas, sacó hijos de cinco y siete riñas, como el colorado de siete hijo del giro “la Isleña” o el giro verde de cinco, fotografiado el primero en la monografía lanzaroteña de Luis Martínez. Sus mejores temporadas fueron las del 84, 88 y 89, proclamándose mejor casteador de la isla. En la del 84, con Quico Acosta, de 23 gallos le ganaron 17, haciéndole dos tres peleas y tres dos. Cinco casi consecutivas le ganó en el 88 el colorado “la Única”, destacando la que hizo contra un colorado de García Cuyás y Adolfo de la Torre; ganaría otra más, en febrero del 89, preparado, como el año anterior, por “el Pichón”. Gallo de casteo, en 2006 Domingo Bello se proclamaría campeón de casteadores en Gáldar con descendientes suyos. Otro de sus grandes gallos fue un gallino pinto de seis riñas.

Hombre culto e inteligente, escribió de gallos en dos momentos claves. En el Diario de Las Palmas, como “Giro Plata”, cubrió magníficamente la gran temporada de 1965, en que se enfrentaron Julián Castillo y Pablo Amador (y la de 1985 en Canarias 7, como “Pico y Espuela”). Y en segundo lugar, se le debe el mejor de los artículos de conjunto que se han publicado sobre nuestras riñas: “Los gallos ingleses, canarios desde la conquista”, aparecido en La Provincia el 8 de abril de 1990 con motivo del intento de prohibir las peleas, y luego reproducido por Luis Martínez en la citada monografía lanzaroteña (1992).






 

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A su gran gallo “la Única” dedicamos hace cuatro años un artículo (ver enlace), y lo mismo hizo entonces “el Mazantini” con el giro “La Isleña” (ver enlace). En el de “la Única” está reproducido el admirable árbol genealógico que hizo de sus mejores gallos, ejemplo insuperable del amor a los gallos finos que ha unido a tantos canarios a lo largo de la historia. 

Por último, como en su espléndido y tan completo artículo cita Rodríguez Drincourt pinturas de gallos finos que él había visto, he aquí la de Jan Fyt, de 1555, seguida de la de Frans Snyders, del siglo XVII, entre muchas suyas que encontramos en la red.


sábado, 7 de septiembre de 2024

Una memorable mantilla

Esta formidable foto del gallero Manuel Torres, más conocido por “Gato Maruca”, se encontraba en la casa de gallos del partido Norte. Ahora hemos sabido, por la información que se da al dorso, que fue tomada en uno de sus días más gloriosos, cuando le propinó a Francisco Dorta una mantilla. Fue un encuentro de veteranos, ya que el cuidador del Puerto de la Cruz tenía 61 años y el de La Orotava 72, perdiendo “el Músico” por 15 riñas, que era la mayor ventaja que alguien le logró sacar en su historial de medio siglo. No es de extrañar que colgara ya las espuelas, aunque no del todo, ya que don Eduardo Pérez Ascanio lo contrató como hombre de confianza del partido de San Cristóbal, y se lució en las temporadas del 64 y el 65, en la del 65 llevando dos tandas primorosas a Las Palmas para ganarle por mantilla a San José y por 3-2 a San José, como si así quisiera de modo circular cerrar su historial grancanario. Más aún: en la de 1965 llevó el partido junto a Anastasio Acosta, ganándole por 18 riñas a su discípulo Domingo Prieto. Esta fue la temporada en que Anastasio, aprendiendo de Pancho, se hizo gallero, cuando ya no era joven, hecho importantísimo porque estaba llamado a ser un cuidador triunfador, particularmente en las galleras de Telde y La Espuela.

Pero estamos en la temporada de 1963, penúltima del “Gato Maruca”; al año siguiente derrotaría por una sola riña a Domingo Prieto, él renovando en San Cristóbal y Domingo en La Espuela sustituyendo al “Músico”.

Por suerte tengo el programa de la jornada de la mantilla, que estaba en el material que me cedió gentilmente la hija de don Florencio González, el joyero de La Laguna, cuya relojería aparece en la publicidad (de otro gran aficionado de la isla, don José Cedrés, era la imprenta que se anuncia al lado). Don Florencio, que encerraba sus gallos en San Cristóbal, escribe con dos exclamaciones la palabra “Mantilla”, y no era para menos. Por último, obsérvese cómo en la lista de San Cristóbal aparecen tres gallos “revueltos”, designación que muy raramente se ha utilizado.

sábado, 31 de agosto de 2024

El Mulato

Como la edición que hice del Mulato se encuentra ya agotada, aquí la tenemos en versión digital:









domingo, 25 de agosto de 2024

Tres fotos

Juan Antonio Díaz, que prosigue como casteador la trayectoria de su padre, el inolvidable Juan Díaz, nos envía con frecuencia programas y fotos que llegan a sus manos. Estas dos son de especial interés. La primera es en la casa de gallos de La Espuela, y en ella aparece Antonio Salud. El misterio es que a Salud no lo registramos como cuidador en La Espuela sino ya en 1973, y la foto es sin duda anterior a esa fecha. No sabemos quiénes son los otros, y ya nos faltan aficionados antiguos que los hubieran identificado, como un Orlando Dorta o un Julián Castillo; solo se nos ocurre Pepe Cabrera (Pepe el Negro), pero le perdimos el rastro hace años.

  

En la siguiente foto también hay un misterio. Se trata del IV Campeonato Regional, celebrado en Tenerife, sin la participación de Gran Canaria, por haber allí peste aviar, y que ganó la isla de La Palma. Se utilizó el sistema de liguilla y aquí vemos una instantánea del enfrentamiento entre Lanzarote, que ganó por 4-3, y la isla anfitriona. Entre los aficionados detecto (con margen de error para algunos) a Agustín Delgado (a quien le ganó en el campeonato un colorado por cuarta vez), Antonio el calvo, Julio el taxista, Eusebio Mora, Manuel Luis Regalado, Luis Barre Barre, Anastasio Acosta, Manuel Espejo, Ignacio Villalba, Marcial Martín, Gerardo Cabrera y Suso Lemes. El misterio está en los banquillos. En el de Tenerife aparece Pablo Amador (con Espejo como soltador), pero lo raro es que esa temporada quien cuidó en el Norte fue Paco Falcón porque Pablo se recuperaba de una operación; ¿quizás por algún motivo no estaba Paco y lo sustituyó Pablo? En el banquillo de Lanzarote debía estar Adolfo el Pichón, pero en este caso me parece que puede ser el que, de perfil, se ve con un habano, entre los dos calvos. Sea como sea, es una buena foto, en el cine de Garachico (también se peleó en el Parque San Francisco).

 

Añadimos esta foto que nos envía el siempre solícito Fernando Ojeda, a quien este espacio debe tantas aportaciones. En este caso, el misterio es total, ya que no sabemos sino que es en una gallera de Gran Canaria. Pero la foto tiene sabor, con ese aficionado vestido con la elegancia popular de tiempos pretéritos y que no volverán.

jueves, 15 de agosto de 2024

Diego Tabares y Agustín Morales

En esta fotografía, vemos a dos aficionados tinerfeños extraordinarios. A la izquierda, el coronel de artillería Diego Tabares, que mantiene incólume su afición y aún castea, y a la derecha Agustín Morales, más conocido como Chicho y que era no solo un aficionado todo terreno, sabio y entusiasta, sino un eximio cantante de ópera. A los dos los hemos celebrado ya en otras ocasiones, pero ahora nos place sobremanera  publicar esta foto en que aparecen juntos, facilitada por el primero, que tiene un buen archivo fotográfico, caracterizado por la puntualidad con que ha apuntado siempre todos los datos, y que nos permite datarla en abril de 1993 en sus instalaciones de El Boquerón. Es más, el gallo que sostiene Agustín Morales es un melado Adelino, o sea que debe proceder de las afamadas castas de los hermanos Adelinos de Los Llanos de Aridane.

sábado, 3 de agosto de 2024

Antonio Lorenzo, espejo de casteadores

Con Quico Acosta

El pasado año falleció en La Palma uno de los más grandes casteadores de la época 1980-2010, Antonio Lorenzo Sánchez, conocido también como “el Venezolano”, dado que vivió en Venezuela durante los años 60.

Peleó gallos en Lanzarote, Santa Cruz de La Palma y sobre todo Tazacorte. Donde hizo temporadas espectaculares, como las de 1992, 1993, 1994, 2000 y 2003. En 1993, tuvo un gran colorado de cinco riñas y una tabla, preparado por Quico Acosta; en 2000 fue el mejor casteador de su partido, con Añón León; y en 2003 otro colorado le hizo siete peleas, con Samuel Mateo. La foto de otro gallo extraordinario suyo, un retinto de seis riñas, se encuentra enmarcada en la gallera de Tazacorte.

De Antonio Lorenzo vi pelear esporádicamente gallos, pero uno que me dejó una impresión indeleble fue el melado que, por Lanzarote y a nombre de Óscar Pacheco (gran aficionado conejero), se enfrentó en la sexta riña del XVI Campeonato Regional, celebrado en Santa Úrsula, a un melado de la Peña El Colmillazo por Gran Canaria. Fue una riña sensacional, en que asistimos a un épico tiro a tiro hasta que el melado de Antonio Lorenzo degolló a su rival y le dio en seguida un tiro de gracia. No es de extrañar que fuera considerada el mejor gallo del campeonato, pero es que, además, con un no menos sensacional retinto de 4.8, pudo proclamarse mejor casteador de aquel feliz campeonato, celebrado los días 1 y 2 de junio de 2002. El melado se lo había preparado su paisano Roberto Hernández en el partido de Arrecife, y el retinto Samuel Mateo en Tazacorte.

En el Diccionario gallístico de Canarias cuento cómo la primera vez que me encontré a Antonio Lorenzo sin ser en un campeonato o en una gallera pasaba por el quiosco de Los Llanos con su machete de plataneras al cinto. Allí departimos con él, mi inolvidable amigo José Luis Melquiades y yo.

Presencia amable en todos los campeonatos, no es difícil reconocerlo en las fotografías que siguen, después de la que lo muestra levantando el trofeo que acaba de entregarle otro muy querido aficionado, Alfredo Martín: