lunes, 3 de junio de 2013

La polémica en Fuerteventura

Un aficionado
En relación con el escrito del presidente de Unión Majo, y sin ánimo de querer prolongar esta discusión, debo señalar que los dos problemas que se dieron fueron:
1. El ocasionado por la instalación de un bar ilegal en el local, lo que acarreó la intervención de la policía, local y nacional, con el agravante de que dicho bar fue montado por el presidente, acabando las peleas violentamente. El dueño del bar regular del campo de lucha puede dar fe de todo ello.
2. El Reglamento solo empezó a aplicarse a partir de la décima pelea, por exigencia de la peña Majo y Limpio. Hasta esa pelea no se aplicó un reglamento, perjudicando a algunos aficionados que habían peleado sus gallos con anterioridad.
Aparte ello, hay que lamentar las malas contestaciones y el permitir fumar, dando pie a que la policía también interviniera en este sentido.
En suma, una pésima organización, con irregularidades y malas maneras que perjudican la imagen de nuestro deporte. Esperamos que todo lo dicho contribuya a mejorar las cosas, porque lo que los aficionados pretendemos no es restar, como dice el presidente, sino todo lo contrario, contribuir a que las cosas puedan mejorar y a que dichas irregularidades no se repitan. No es bueno callar, sino decir las cosas. Saludamos por tanto a la afición con nuestros mejores deseos.