miércoles, 13 de julio de 2011

Una nueva revista gallística venezolana



En el mismo estilo de “Pie de cría”, nuestro amigo Manuel Urbano ha lanzado a principio de año la revista “El gallo de cría”, como contribución al objetivo de “lograr que la actividad gallística ocupe el lugar que le corresponde como un hecho cultural y económico de gran significación por sus aportes a lo largo de la historia de Venezuela”.

Manuel Urbano es un aficionado serio, y que se entrega plenamente a la causa gallística. Sus aportaciones a través de la prensa gallística revisten siempre el máximo interés, y con esta revista da muestra de muchos eventos que se celebran en la vasta geografía venezolana, aparte la inclusión de ensayos siempre interesantes para los casteadores, como el de “Sanidad en gallos de combate”, y homenajes a grandes aficionados desaparecidos, como el que dedica a Richard Flores, que ha fallecido en la flor de la edad.

A veces hemos oído hablar en Canarias, en boca de los atrevidos, de nuestro “retraso” con respecto a América. Se trataría en todo caso de un “retraso” hoy con respecto a lo que hemos sido nosotros mismos, ya que la afición en Canarias alcanzó a lo largo de los siglos XIX y XX la perfección, distinguiéndose además de cualquier otra. Cuando sí se puede hablar de “retraso” es cuando vemos cómo se perdió la gallera del López Socas, o cuando advertimos los lugares en que hoy se celebran las peleas en una isla como Tenerife. Compárese con esta imagen del recién inaugurado Club Gallístico El Safari, en el estado de Valencia.

Felicitamos a Manuel Urbano por el nacimiento de su revista, ardua aventura en los tiempos actuales, y le deseamos una buena travesía de espuelas.

Una foto enigmática


Otra de las fotos atrapadas por “el Mazantini” en la red es esta de un joven aficionado grancanario, digamos que hacia 1920.

Es el retrato también de una época: elegancia, gusto de los habanos –la otra cosa, con los gallos, en que los canarios hemos sido maestros–, la gran afición que hay detrás del hecho de llevar a un estudio fotográfico el gallo de los amores, con toda probabilidad un gallo que hizo época en la ciudad de Las Palmas, cuando se enfrentaban las galleras de Triana y San José.

miércoles, 6 de julio de 2011

Los gallos en Trasmontaña (Arucas)


En el excelente libro de José Domingo Pérez Falcón “La Era Grande. Apuntes para la historia de Arucas", nos encontramos con este interesante trabajo sobre los gallos en aquella zona aruquense, donde se criaban sueltos infinidad de gallos. De los nombres citados, son clásicos los hermanos Henríquez, Antonio Falcón y la familia Armas. Agradecemos al siempre acechante “Mazantini” el envío de esta referencia, que además abre caminos de investigación. Y acompañamos el texto con la imagen actual del edificio que fue la primera gallera de Arucas .

En Trasmontaña ha existido afición a las peleas o riñas de gallos, desde las primeras décadas del pasado siglo hasta la actualidad como veremos a continuación. El vecino Angelito Tejera llegó a componer una canción sobre esta peculiar afición.
En 1903 se edificó la gallera de Arucas en la calle San Juan, modificada al año siguiente para que "sirviese de teatro-circo y terrero" para la lucha canaria.
En esta época ya contaba nuestro barrio con criadores de gallos como Pedro Pérez Pérez (1838-1924), así como los hermanos Rafael y Sixto Henríquez que tenían fincas en el Guincho, donde criaban los gallos que llevaban a pelear al Cine Cuyás en Las Palmas. Otro casteador era Tomás Pérez Pérez, que pertenecía a la gallera de Triana, mientras que otros casteadores pertenecían a la gallera de San José de la zona conocida como Fincas Unidas.
También criaban gallos Juan José González (Pepe el de Mayo), Ninito, un señor de Cardones, en la finca de don Rafael Henríquez, y Antonio Pérez Pérez en la finca El Cortijo.
Otros gallos se soltaban en la finca de don Paco Lorenzo junto al molino. En la finca de don Pedro Rosales, le cuidaban los gallos a Antonio Falcón que subía desde Las Palmas los sábados y domingos para verlos y llevarlos a la casa de gallo.
Maestro Fermín de Armas, cantero de profesión, padre de Pantaleón y Félix de Armas, llevaba a pelear sus gallos a la capital de la isla, a las casas de gallos mencionadas y también al Campo España. A esta afición se sumaron sus hijos Félix y muy especialmente Valentín de Armas, que de pequeño llegó a organizar peleas de quíqueres, y de mayor tuvo entre otros gallos uno que logró realizar cuatro peleas y otro, hijo del anterior, que también ganó varias riñas. Gracias a su afición, cuando hizo la mili en Tenerife, le dieron un mes de permiso, al ser el coronel encargado del regimiento un aficionado a estas peleas, hasta el punto de venir a nuestro barrio a ver los gallos en compañía de otros señores de renombre.
Algunos de estos vecinos acudían a las peleas antes de los años veinte del siglo pasado, y otros aficionados, llegaron a ver peleas de gallos en Las Palmas, Cardones y Arucas. En los años cincuenta las riñas en Arucas se celebraban los domingos a las doce del mediodía. Entre los casteadores más recientes están varios de los hermanos Pérez Afonso, que tuvieron un gallo célebre por ganar muchas peleas en Cardones, y Efrén Ortiz Ortiz, nacido en 1934, que desde muy joven tenía sus gallos repartidos en fincas de El Guincho, Trasmontaña, la bajada al Pilotín, en la finca de don Daniel del Toro, etc. Efrén llevaba a pelear sus gallos a Cardones, tanto a la Sociedad como al cine de Cardones, al salón de Martín Marrero y a la gallera de Terrrero en Arucas. Cuando dejó de competir, al dejar de celebrarse peleas en Cardones, sus gallos terminaron repartiéndose a criadores de Arucas y Telde.

La Orotava, 30 de mayo de 1946


Este fue el segundo año de Pancho “el Músico” en La Palma, desquitándose de la derrota sufrida el año anterior con “el Foño”. Por su parte, “Caballerito” se había proclamado campeón de Tenerife, al ganarle a Domingo “el Boyero”, que cuidaba en La Espuela, por 9 riñas.

Pancho ganó por 3-2 y dos tablas. En su lista, llaman la atención los dos gallos a nombre de Nerón (Tazacorte). Casteadores conocidos de la capital eran, en cambio, Francisco Cabrera y Baldomero Rodríguez Espinosa.

En la tanda tinerfeña, otra sorpresa es la presencia de un gallo casteado por el propio “Músico”, aparte ver al famoso “Cubanito” del “Pichón” cerrar la lista. Volvió a ganar, y sería una de las estrellas del 47.

Pancho ganó las dos primeras y la quinta, y perdió las dos últimas. Como se ve, los dos gallos que tenían dos riñas entablaron

La Laguna, 9 de junio de 1946


En esta temporada, Pepe Palmero fue campeón de Gran Canaria, ganándole por 22 riñas a Pepe “el Picador”. Visita Tenerife para enfrentarse al campeón de esta isla.
Las peleas en el Viana las ganó Pepe Palmero por mantilla. Llevó dos gallos de los Hermanos Falcón, dos de los Hermanos González, uno de don José Araña, uno de don José Villegas (un melado “cucaracho” fuera de serie) y uno de don José Juan Mejías, el presidente del partido. Por el partido de La Laguna-Norte iban uno de Linares y Santana (el único que ganó), uno de don Vicente Méndez, un tres peleas de don Andrés Ascanio, uno de don Florencio González, dos de los sres. Pérez Ascanio y uno de don Pedro Rodríguez.
Unos estudiantes que asistían a las peleas dijeron que los gallos de Pepe Palmero estaban sucios. La envidia que han levantado siempre los grandes galleros nunca ha dejado de originar estas muestras malsanas, incluso con cuidadores no solo de gran categoría, sino de una honradez a prueba de bombas, como era el caso de Pepe Palmero.
Ya en este momento Pepe Palmero se había convertido en un cuidador invencible, que solo podía sucumbir ante su maestro. Se enfrentarían en el Cuyás las cuatro temporadas siguientes, ganando Pancho la del 47 y la del 49 y Pepe la del 48, y suspendiéndose por la peste aviar la del 48. Esas temporadas fueron sensacionales, una vuelta a las que en los años 30 vieron al “Músico” en Triana.

“El Cubanito”, 1947


Este melado del “Pichón” causó sensación en la isla de Tenerife, pero caería en la jornada novena, ante un melado de Bruno Martín. Ese día, ponía el programa: “En estas peleas podremos ver al célebre gallo CUBANITO, que tantos estragos ha causado en las filas contrarias”.

Curiosamente, “el Cubanito” lo preparó en el 46 “Caballerito” en el partido La Laguna-Norte, mientras que al año siguiente fue precisamente “Caballerito” quien le ganó, ya que se había pasado a La Espuela, con el inefable “Gato Maruca” en La Laguna-Norte. Era un gallo de mucho poder, según nos lo recuerda Orlando Dorta, quien también nos ha referido que con él casteó en La Palma Baldomero Rodríguez Espinosa, sacando grandes gallos.

Fiesta en la gallera galdense





Buen ejemplo da este partido, donde predomina la camaradería y no se hacen tragedias con las derrotas. Aunque quedara rezagada este año, la gallera de Gáldar celebró el fin de temporada con el mejor de los ánimos, y ya, sin duda, las cosas irán mejor la próxima temporada.

Junto al cuidador del partido, Flavio Mendoza, y a los directivos, casteadores y simpatizantes, vemos a algunos aficionados teldenses, como José Carlos García Artiles, el cuidador Roni Martínez y, a la guitarra, Pepín el Cubano, así como al equipo del partido El Agujero, con el que la gallera de Gáldar celebró una tanda de jornadas.

¡Buenas vibraciones en esta gallera de Gáldar!