lunes, 26 de octubre de 2026

Aficionados en el recuerdo


Recordamos a dos grandes aficionados de la gallera de La Espuela, de esos verdaderos aficionados de partido, que permanecían siempre fieles a sus colores, por mucho que no les gustara tal o cual cuidador.

En la primera foto, vemos a la izquierda a Francisco Martín (“Francisquito”, diminutivo de los que revelan afectuosidad), soltador muchas temporadas de su partido. Lo acompañan el gallero Jorge Benítez y Eduardo Pérez de Ascanio, y la foto es la foto ideal, porque Francisco Martín y Eduardo Pérez de Ascanio soltaron durante muchas temporadas los gallos de sus respectivos partidos, La Espuela y el Norte, siempre con deportividad y elegancia, lo que ha sido poco frecuente en las últimas décadas, por no hablar de la actualidad, en que casi todos los partidos (si no todos) hasta se han cargado como si nada la figura del soltador. Yo, que he vivido infinidad de conflictos sobre la valla entre soltadores y cuidadores, no recuerdo una sola vez en que hubiera una destemplanza o una mala palabra entre estos dos perfectos caballeros gallísticos.

Francisco Martín tuvo siempre buenos gallos, sobre todo a nombre de Arbelo, Tejera y Martín, pero también, en los años 80, dentro de la Peña Los Rodeos, cuando Vicente Sosa había llegado a Tenerife procedente de La Palma. Es precisamente Vicente Sosa a quien celebramos también en este artículo. Tremendos gallos le vi yo pelear, manteniendo una rara regularidad durante los años 90 y la primera década de este siglo. Sosa era un aficionado forjado en Santa Cruz de La Palma, e incluso tenía un vívido recuerdo de las dos legendarias temporadas allí entre Pancho el Músico y el Foño.

Vicente Sosa era, como Francisco Martín, una persona seria y cordial. Como Luis Sánchez, fumaba puros, y no es sin el puro de rigor como podemos verlo en esta foto en que Julio Castellano (hijo) sostiene la copa, el primer año (2002) en que Marcos Melián, cuidador de Telde, ganó la temporada contra el Norte.